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| INTRODUCTION | OBISPO | CONFERENCIAS |
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| DOCE | PRESBITERO | AREAS NO ORGANIZADAS |
| SETENTA | MAESTRO | RESOLUTIONES APROBADAS |
| PATRIARCA | DIACONO |
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D&P Sec. 38:7b
MANDAMIENTO DADO A JOSÉ SMITH, HIJO, EN EL AÑO 1831
"OS DI EL MANDAMIENTO DE TRASLADAROS A OHIO; Y ALLÍ OS DARÉ ME LEY;"
VOLUMEN I
PREFACIO
El volumen dos es "El Libro de Nombres", el cual es un registro de los nombres de todos aquellos que están de acuerdo en seguir las leyes de Dios al máximo de su entendimiento y capacidad. El Libro de Nombres lo mantendrá el Registrador de la Iglesia en los archivos de la Iglesia.
Todo miembro de la Iglesia, después de leer el Libro de la Ley, que esté de acuerdo con los requerimientos de las Escrituras que éste contiene, puede, a petición suya, tener su nombre inscrito en el Libro de Nombres. El Registrador de la Iglesia lo inscribirá.
Si alguno, después que su nombre ha quedado registrado en el Libro de Nombres, deja la Iglesia, o si alguno es expulsado de la Iglesia por resolución de un tribunal de la Iglesia, su nombre será borrado del Libro de Nombres.
"Aceptarás como mi ley, para gobernar mi iglesia, las cosas que has recibido, que te han sido dadas como ley en mis Escrituras. Y aquel que obre de conformidad con estas cosas será salvo, y el que no las haga será condenado, si continúa de esa manera". SUD D&C 42:59, 60; SUDR D&C 42:16a, b
"Y cuando el rey hubo oído las palabras del libro de la ley, rasgó sus vestidos. Luego el rey dio orden al sacerdote Hilcías, a Ahicam hijo de Safán, a Acbor hijo de Micaías, al escriba Safán y a Asala siervo del rey, diciendo: Id y preguntad a Jehová por mí, y por el pueblo, y por todo Judá, acerca de las palabras de este libro que se ha hallado; porque grande es la ira de Jehová que se ha encendido contra nosotros, por cuanto nuestros padres no escucharon las palabras de este libro, para hacer conforme a todo lo que nos fue escrito". (2 reyes 22:11-13).
RECONOCIMIENTOS
A los que se esforzaron fielmente en un manuscrito que cambiaba incesantemente en la medida que surgían nuevas perspectivas. A los miembros del Primer Quórum de los Setenta de la Restauración y a sus esposas, quienes pasaron incontables horas en oración, ayuno y en numerosas reuniones para armarse de un mejor entendimiento del modelo que nos ha dado Dios para el gobierno de su Iglesia y Reino. La unidad, y la afectuosa paciencia mientras investigábamos y preparábamos todo, funcionaron en armonía para completar la obra que fue mandada por el Señor.
Nolan y Nancy Glauner
Bill y Lily Green
Glenn y Catherine Hughes
Leonard y Betty Rose Liedeke
Richard y Metta Weston
IGLESIA DE JESUCRISTO
RESTAURADA EN 1830
Independence, Missouri
© Copyright 2001
Primera impresión en inglés, marzo del 2001
Segunda impresión en inglés, agosto del 2001
Tercera impresión en inglés, enero del 2002
Cuarta impresión en inglés, junio del 2006
Primera impresión en castellano, septiembre del 2007
Traducido del inglés por Cástulo Martínez (Chile)
UNA PUBLICACIÓN DE
THE FIRE MOUNTAIN
PRESS
Las referencias de Doctrina y Convenios se han tomado de las ediciones SUD y SUDR.
Las referencias bíblicas se han tomado de la Versión Reina-Valera y de la versión Inspirada de las Escrituras.
Las referencias del Libro de Mormón se han tomado de las ediciones SUD Y SUDR.
PREFACIO
Esta revelación se recibió en respuesta a una petición a Dios: ¿Qué debería escribirse como introducción o prefacio del "Libro de La Ley del Señor"?
Todos vosotros los que laboráis y estáis abrumados, venid a mí y yo os daré descanso. Pues sabed que soy yo quien ha de edificar mi casa, porque si la edifican otros, edificarán en vano.
Un poco más y mi viña estará lista. La cosecha está madura en la vid. Recogeré la cosecha y pisaré el lagar, pues yo no planto sin esperanza, y los inicuos no permanecerán. Mis santos son esperanza dentro de mi pecho, dice el Señor.
Venid todos juntos y haced jolgorio, elevad vuestra voz como uno en mis colinas de Sión. Manteneos separados de vuestro mezquino fanatismo y permaneced como yo os he llamado, como hijos e hijas obedientes a mi ley, porque mi palabra es mi ley, que es más cortante que una espada de dos filos que penetra hasta partir las coyunturas y los tuétanos.
Levantaos, mis hijos e hijas de Sión, y vestíos con ropa limpia. Quitad vuestras dudas, vuestros temores y vuestras sospechas. Abrazad mi palabra y aferraos a todo lo que os he dado por medio de mis verdaderos profetas. Mas sabed que no todos los que dicen Señor, Señor, son míos, sino aquellos que me aman y hacen mi voluntad son míos, dice el Señor.
El día se aproxima a su término, y habrá pasado la oportunidad de servir y almacenar tesoros en el cielo.
No penséis que podéis quedaros sin hacer nada, prestando atención a las fábulas de los hombres que os adormecen la conciencia, quedando vuestra obra sin hacer, y recibid el galardón del trabajador. Debéis servirme a mí y a mi Hijo, que es mi palabra hecha carne, que ha estado conmigo desde el principio, y cuya labor ha sido desde la eternidad, si queréis recibir un galardón de mi mano. Porque si yo no os llamo a la obra, ¿para quién trabajáis, y de quién recibís vuestro salario?
Si deseáis una herencia con mis hijos e hijas que han vencido al mundo, también vosotros debéis vencer al mundo. Abrazad a mi Hijo, cesad de escuchar todo viento de doctrina que el enemigo ha lanzado sobre la tierra para extraviaros.
Venid a beber de las aguas de la vida libremente y comed del pan que calmará a vuestra hambrienta alma. En verdad, mi cuerpo es pan y mi sangre en verdad es vino. Santificaos lavándoos y purificándoos por medio de mis santas ordenanzas.
Confesaos y abandonad vuestros pecados para que podáis comer y beber de mi palabra y de mi Espíritu, dice el Señor. No participéis indignamente como algunos de vosotros los estáis haciendo en la actualidad, sin discernir mi cuerpo.
Yo os recogeré, si es que sois recogidos, dice el Señor, pero si me rehusáis, Sión no será un lugar de gozo y refugio para vosotros y se dará vuestra herencia a otro. Amén.
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"Los derechos del sacerdocio están inseparablemente unidos a los poderes del cielo, y éstos no pueden ser gobernados ni manejados sino conforme a los principios de justicia. Es cierto que se nos pueden conferir; pero cuando intentamos cubrir nuestros pecados, o satisfacer nuestro orgullo, nuestra vana ambición, o ejercer control, dominio o compulsión sobre las almas de los hijos de los hombres, en cualquier grado de injusticia, he aquí, los cielos se retiran, el Espíritu del Señor es agraviado; y cuando se retira, se acabó el sacerdocio o autoridad de tal hombre. Y he aquí, si no se arrepiente, queda abandonado a sí mismo para dar coces contra el aguijón, perseguir a los santos y luchar contra Dios".
José Smith, hijo, desde Liberty, Missouri
¡EL REINO DE JESUCRISTO SE HA ESTABLECIDO!
José Smith, hijo. recibió la siguiente revelación el 8 de marzo de 1833:
"De cierto te digo, las llaves de este reino nunca te serán quitadas mientras estés en el mundo, ni tampoco en el venidero; no obstante, por medio de ti se darán los oráculos a otro, sí, a la iglesia. Y todos los que reciban los oráculos de Dios, tengan cuidado de cómo los tratan, no sea que los menosprecien, y con ello incurran en la condenación, y tropiecen y caigan cuando vengan las tormentas y soplen los vientos; y lleguen las lluvias y golpeen contra su casa".
SUD D&C 90:3-5; SUDR D&C 87:2a, b
Los oráculos de los cuales se habla son las revelaciones que se han dado por medio del profeta, las que contienen la pauta para re-establecer la Iglesia y Reino de Dios.
Este Libro de la Ley del Señor se ha escrito de manera que cada Santo de los Últimos Días, que crea en la plenitud del evangelio del reino, tal como fue proclamado por nuestro Señor y Salvador Jesucristo, cuyo evangelio fue restaurado por conducto del profeta José Smith, hijo, pueda entender y seguir las leyes de Dios.
Todos los pueblos civilizados han aceptado y aceptado reglas de leyes a fin de disfrutar en relativa paz y seguridad los días de su probación sobre la faz de la tierra.
La Iglesia y reino de Dios se gobiernan por leyes que se hallan en la palabra de Dios y en sus mandamientos. Por necesidad, debe haber resoluciones, normas y procedimientos referente a la aplicación de estas leyes, para garantizar una administración ordenada y justa de parte de los líderes de la Iglesia.
Cuando las autoridades administrativas, en el transcurso de la historia de la Iglesia, han descuidado su deber de garantizar los derechos de cada miembro, la Iglesia ha perdido el control de sus miembros. Esto ha permitido más abusos y mal uso de las contribuciones de los miembros en tiempo, talentos y recursos. A menudo, cuando los miembros buscaban reparación de estas injusticias, éstos eran expulsados o presionados políticamente para que dejen la Iglesia, y los líderes les han negado sus derechos a una reparación.
El hecho que los líderes de la Iglesia en el pasado no hayan desarrollado reglas, resoluciones y procedimientos conforme a las Escrituras, de manera clara y entendible por escrito para la aceptación del cuerpo, ha alentado este abuso de poder. Este mal uso del poder ha hecho que muchos de los santos de Dios se hayan alejado de la Iglesia que ellos amaban.
Todos los anteriores intentos de administraciones emprendidos por organizaciones de los Santos de los Últimos Días para llevar a efecto el cumplimiento del reino en justicia, en toda la historia, han terminado en fracaso. Esto no se puede atribuir a ninguna falla en la palabra de Dios, en sus leyes o mandamientos, sino que se debió en su mayor parte a errores y abusos administrativos.
Es nuestra esperanza de que esta compilación y presentación de leyes que se dieron para gobernar al pueblo de Dios, les ayudará a entender más plenamente el plan de Dios para redimir a su pueblo y llevar a efecto la causa de Sión.
Todos los oficiales generales de la Iglesia, todo el sacerdocio y todos los miembros de la Iglesia de Jesucristo deben ser responsables los unos a los otros por sus respectivas mayordomías.
La mayoría de los gobiernos civilizados están organizados con una Cabeza Ejecutiva, un Cuerpo Legislativo y una Judicatura. Cuando observamos el gobierno de la nación más grande y más poderosa de la tierra, los Estados Unidos de Norteamérica, vemos que estos cuerpos interactúan para representar al pueblo, para formular legislación o leyes, para examinar minuciosamente sus leyes a fin de que estén en conformidad con la Constitución y que sean de aplicación práctica. Esas partes del gobierno, enmarcadas por los fundadores, se establecieron para proteger los derechos de las personas en contra del despotismo y otros abusos que son comunes a los gobiernos que no gobiernan por consentimiento común. Ellos forman controles y fiscalizaciones los unos a los otros. Fue nuestro Dios quién inspiró a los legisladores de esta Constitución y para que establecieran esta separación de poderes. Frenos y equilibrios eran necesarios para evitar el abuso de poder y proporcionar un gobierno representativo para los ciudadanos. Véase SUD 101:77-79 & SUDR D&C 98:10 e-g
Nosotros en la Iglesia de Jesucristo no pensamos que Dios concedería a su amada iglesia menos protección que la que ha establecido en la constitución recién mencionada. La Iglesia, en ocasiones, ha sido llamada una "Democracia Teocrática" (gobernada por Dios, pero dando oportunidad para el consentimiento de aquellos que son gobernados). Nuestro Dios, en respeto por el albedrío del género humano, ha previsto permitir a sus santos el privilegio de votar a favor o en contra de los mandamientos mismos que él da por medio de su profeta.
Al compilar esta obra, no hemos intentado incluir todas las leyes de la Iglesia. Mas bien hemos intentado dar luz sobre algunos de los requerimientos de la ley que creemos que se ha ignorado en el pasado inadvertidamente o a propósito. Uno sólo tiene que mirar a los muchos diferentes movimientos de Santos de los Últimos Días que han surgido con el correr de los años, para darse cuenta de que hay muchísima confusión referente al modo en que se ha de gobernar la Iglesia.
Nosotros, en el Primer Quórum de los Setenta de la Restauración, hemos creído conveniente dar un nuevo enfoque en un esfuerzo por aportar algún entendimiento a esta confusión:
PRIMERO: Hemos desglosado el rol de los oficiales de la Iglesia en funciones del sacerdocio, legislativas, administrativas y judiciales. Creemos que la falla de no separar estas funciones en el pasado ha causado confusión al aplicar la ley equivocada o incorrecta a una función en particular. Nosotros nos adherimos firmemente a la verdad de que Dios no cambia ni permite que sus palabras fracasen. Lo que recibamos en profecía ahora, debe concordar con lo que se ha dado antes. Se ha suministrado referencias de las Escrituras en aquellas áreas que podrían parecer controvertidas. El Señor mismo dijo: "La Escritura no puede ser quebrantada". Juan 10:35.
También proponemos que cuando la dirección de la Iglesia, la historia de la Iglesia, la tradición, los reglamentos, las resoluciones, las normas o procedimientos están en conflicto con lo canonizado (Escritura aceptada y aprobada), es imperativo que aceptemos la Escritura, la palabra de Dios, por sobre las ideas de los hombres.
SEGUNDO: Hemos propuesto resoluciones al final de esta obra que están en armonía con las Escrituras y con la historia, pero que en su mayor parte no han sido decretadas por anteriores direcciones de la Iglesia, por una razón u otra. En la actualidad, estas resoluciones no son obligatorias para la Iglesia, pero serán presentadas ante el Consejo Conjunto, la Asamblea General y las Conferencias de la Iglesia de Jesucristo para su aprobación antes de que se conviertan en obligatorias para la congregación.
Aunque esta obra se ha producido después de muchas horas de estudio, ayuno y oración, no es infalible. Solicitamos humildemente al lector que nos haga saber cualquier punto que estime que está en error. Le daremos nuestra consideración y, si es necesario, haremos las debidas correcciones antes de cualquier próxima impresión.
También le pedimos que dé a esta obra su devota consideración y lo desafiamos a que confirme la verdad que contiene mediante el mismo desafío que se dio para confirmar la verdad del Libro de Mormón.
"Y cuando recibáis estas cosas, os exhorto a que preguntéis a Dios, el Padre Eterno, en el nombre de Cristo, si estas cosas no son verdaderas. Y si lo preguntáis con corazón sincero, con verdadero intento, teniendo fe en Cristo, él os manifestará la verdad por el poder del Espíritu Santo; y por el poder del Espíritu Santo conoceréis la verdad de todas las cosas". SUD Libro de Mormón, Moroni 10:4; SUDR Libro de Mormón, Moroni 10:4, 5.
EL QUE APARTA SU OIDO PARA NO OIR LA LEY, SU
ORACIÓN TAMBIEN ES ABOMINABLE". PROVERBIOS 28:9.
Y REINO DE DIOS
"Y acontecerá en lo postrero de los tiempos, que será confirmado el monte de la casa de Jehová como cabeza de los montes, y será exaltado sobre los collados, y correrán a él todas las naciones. Y vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas. Porque de Sión saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová". Isaías 2:2, 3.
Los ORÁCULOS DE DIOS fueron el producto de esta labor. Estos oráculos están contenidos en la Doctrina y Convenios, El Libro de Mormón y la Versión Inspirada de la Biblia. La tarea que se dio a José Smith de sacar a luz los oráculos se completó y se dio a la Iglesia.
"Y quienes reciban los ORÁCULOS DE DIOS, tengan cuidado de cómo los estiman, no sea que los menosprecien, y con ello incurran en la condenación, y tropiecen y caigan cuando desciendan las tempestades y soplen los vientos y vengan las lluvias, y den con ímpetu contra su casa". SUD D&C 90:5; SUDR D&C 87:2b
Las llaves del reino nunca fueron quitadas a José en este mundo, ni le serán quitadas en el mundo venidero. Él fue fiel en el cumplimiento de toda la obra que le fue requerida por el Señor. Véase SUD D&C 90:3; SUDR D&C 87:2a
José Smith puso a la Iglesia Restaurada en orden en su plenitud siguiendo la pauta que recibió. Esto dio como resultado la restauración de las ordenanzas y el sacerdocio, tanto el aarónico como el de Melquisedec. De estas dos órdenes, se escogieron o se apartaron hombres para presidir, (como presidentes), en los diversos quórumes y funciones de la Iglesia. Estos hombres se nombraban de entre los dos sacerdocios, conforme a los mandamientos, discernimiento del Espíritu, sabiduría y conforme a los dones y talentos que Dios dio a los hombres. Después de esta "Puesta en Orden", se dio el mandamiento que indicaba que a aquellos oficiales se les debe dar plena autoridad y responsabilidad para que funcionen en sus oficios y llamamientos.
Un orden completo para la Iglesia y el Reino se alcanza cuando todos los quórumes se hallan formados con oficiales presidentes instalados para la Administración General de la Iglesia y para las Administraciones de Estaca.
"Y cuando esos oficiales hayan sido ordenados y colocados en su respectivo orden en la Iglesia, se les debería dejar que administren en las cosas para las cuales fueron ordenados, y que se hagan cargo de los asuntos sobre los cuales fueron llamados y apartados para presidir".
SUDR D&C 122:8b
Hasta que se llegue a un orden completo, es deber y responsabilidad de la Primera Presidencia, los Doce, los Setenta, o, en caso de emergencia, un consejo de Sumos Sacerdotes para poner a la Iglesia en orden. Véase SUDR D&C 122:10a
La siguiente obra, referente al reino de Dios, la publicó el apóstol Parley P. Pratt en los Estados Unidos, en 1837, en forma de folleto y titulada:
Una Voz de Amonestación
"Antes de proseguir con nuestra investigación, pongámonos de acuerdo en cuanto al significado del término 'el reino de Dios', o el sentido en que lo vamos a emplear; pues algunos aplican este término al reino de gloria del cielo, y otros al gozo individual de su propia alma, mientras que hay quienes lo aplican a Este gobierno en la tierra. Ahora bien, cuando nosotros hablamos del reino de Dios, deseamos que se entienda que nos referimos a su gobierno establecido en la tierra.
Bases Fundamentales del Reino de Dios
"Pues bien, lector, nos lanzaremos ahora al amplio campo que se halla delante de nosotros en busca de un reino.. Mas, detengámonos, y consideremos: ¿Qué es un reino? Yo sostengo que se precisan cuatro cosas para poder constituir cualquier reino en el cielo o en la tierra, a saber: (1) un rey; (2) oficiales autorizados, debidamente calificados para ejecutar sus ordenanzas y leyes; (3) un código de leyes por el cual se han de regir los súbditos, y (4) los súbditos que el rey va a gobernar. Donde se hallaren estos requisitos en su debido orden y reconocida autoridad, allí existirá un reino; pero si alguno de estos requisitos llegare a faltar, se desorganizará el reino; por consiguiente, dejaría de existir hasta que fuese reorganizado según el modelo ya señalado.
En este sentido, el reino de Dios es como otros reinos; dondequiera que hallemos oficiales debidamente comisionados y facultados por el Señor Jesús, junto con sus ordenanzas y leyes en su pureza, libres de toda mezcla con preceptos o mandamientos de hombres, allí existirá el reino de Dios, y allí se manifestará su poder y se disfrutará de sus bendiciones tal como en los días antiguos".
Este libro es una perspectiva general de las Leyes del Señor, y no pretende ser un tratamiento exhaustivo de todas las leyes de la Iglesia. Sin embargo, tenemos la esperanza de que impulsará a mayores estudios de parte de los santos.
No creemos que Dios ha abandonado a su pueblo, sino que levantará a aquellos que acepten su palabra y ley, y respondan a esos requerimientos para sumarse a la causa a fin de establecer la causa de Sión.
Las siguientes páginas contienen términos seleccionados cuidadosamente, los cuales clarifican los diversos oficios y funciones que existen dentro de la organización y estructura de la Iglesia y el reino.
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A fin de entender el gobierno de la Iglesia y el reino de Dios, primeramente debemos entender algunos términos básicos.
Estos términos se definirán y expandirán conforme al texto que sigue:
Autoridades Generales
Ministerio Viajante
Ministerio Residente
Asamblea General
Conferencias
Consejo Conjunto
Sumo Consejo
Lugar Central
Áreas de Conferencia
Estacas
Autoridades Generales
Las Autoridades Generales son responsables de toda la Iglesia y sólo ante ella. Estos hombres dedican su tiempo, recursos y esfuerzos a la Iglesia y reino del Señor. Consisten en los siguientes grupos:
Primera Presidencia
Quórum de los Doce
Quórum de los Setenta
Patriarca Presidente
Obispo Presidente
Ministerio Viajante (Misioneros)
El Ministerio Viajante (Misioneros) consiste en los siguientes oficios del sacerdocio:
Los Doce
Los Setenta
Ministros Evangelistas (que están disponibles para viajar)
Obispos Viajantes
Élderes Viajantes
Ministerio Residente
El ministerio residente consiste en los siguientes oficios del sacerdocio:
Sumo Sacerdote
Patriarca/Evangelista
Obispo
Élder
Presbítero
Maestro
Diácono
Asamblea General de la Iglesia
La Iglesia es el Cuerpo de Cristo, y cuando se reúne en una Asamblea General es la autoridad administrativa mayor de la Iglesia. SUD D&C 107:32; SUDR D&C 104:11j. Se usó el sistema de asamblea para aprobar el libro Doctrina y Convenios en 1835. La Asamblea General está organizada en los siguientes quórumes de la Iglesia:
Presidencia
Los Doce
Los Setenta
Sumos Sacerdotes
Élderes
Presbíteros
Maestros
Diáconos
Miembros
Nota: Los patriarcas, obispos y sumos consejeros pertenecen al Quórum de los Sumos Sacerdotes. D&C 129:7a, b.
Conferencias de la Iglesia
Hay dos conferencias establecidas que se consignan en las Escrituras y en la historia. Son la Conferencia de Élderes y la Conferencia General.
Véase página 78 para una explicación acerca de las conferencias de la Iglesia.
El Consejo Conjunto
El Consejo Conjunto se compone de la Primera Presidencia, los Doce y los Setenta.
Sumos Consejos
Hay varios Sumos Consejos. Cada estaca tiene uno. Hay un Sumo Consejo en la sede de la Primera Presidencia. Los Doce son un sumo Consejo Viajante, y hay Sumos Consejos Temporales. Estos consejos son las cortes de la Iglesia para áreas organizadas y por organizar de la Iglesia.
El Lugar Central (La Ciudad de la Nueva Jerusalén)
Se ha señalado por profecía que en Independence, Misurí está el Lugar Central. Éste es el sitio central para la ciudad de la Nueva Jerusalén. Se nos ha prometido que no será movida de su lugar.
Allá por agosto de 1830, se le dio a José Smith, hijo, una revelación que decretaba que los elegidos se congregarían en un lugar sobre la faz de esta tierra de Norteamérica. Esto fue meses antes de que recibiera otra revelación en febrero de 1831 en la que se declara que se construiría una Nueva Jerusalén, en la cual el pueblo de Dios se juntaría en uno solo. Después, en julio de 1831, se señaló que el Lugar Central estaba en Independence, Condado de Jackson, Misurí.
Véase SUD D&C 29:7; 42:9; 51:2; SUDR D&C 28:2c; 36:12f; 42:3b; 51:1a
Estacas, Áreas Organizadas de la Iglesia
Las Estacas son unidades totalmente organizadas del gobierno y sociedad de la Iglesia, que proporcionan un entorno físico y espiritual para nutrir a sus ciudadanos en las "Buenas Nuevas del Reino", y en la santificación desde el nacimiento hasta el sepulcro.
Línea de Responsabilidad en el Ministerio Residente
Véase SUDR D&C 122:9a-c
Sumos Sacerdotes
Élderes
Presbíteros
Maestros
Diáconos
Áreas No Organizadas en el Mundo
Las Áreas de Conferencia son áreas geográficas señaladas para desarrollo misional. Los cuerpos misionales de la Iglesia son responsables de desarrollar liderazgo y una organización temporal en las Áreas de Conferencia y en áreas subdesarrolladas del mundo hasta que puedan establecerse estacas totalmente organizadas. Entonces el ministerio residente dirigirá los asuntos de la estaca.
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La Primera Presidencia en la Restauración.
PREFACIO A LA SECCION 75 DE DOCTRINA Y CONVENIOS
El 25 de enero de 1832, se efectuó una conferencia en Amherst, Condado de Lorain, Ohio. Algunos de los élderes pidieron a José que "preguntara al Señor para que ellos conocieran su voluntad, o supieran lo que sería más grato para él que ellos hicieran, a fin de lograr que los hombres tuvieran una percepción de su situación". José hizo la consulta al Señor y recibió el siguiente mensaje. También la conferencia es digna de notar porque aquí José Smith fue ordenado como Presidente del Sumo Sacerdocio.
En Doctrina y Convenios se nos informa que el Presidente del Sumo Sacerdocio ha de presidir a toda la Iglesia.
"Además, el deber del Presidente del oficio del Sumo Sacerdocio es presidir a toda la Iglesia, y ser semejante a Moisés". SUD D&C 107:91; SUDR D&C 104:42a
Cómo se Eligen
Se entiende que todo sacerdocio con válidos derechos debe ser llamado por Dios, como lo fue Aarón. Los hombres ordenados a la presidencia de la Iglesia deben ser sumos sacerdotes. El cuerpo escoge de entre el quórum de los sumos sacerdotes a quienes han de ser sus tres presidentes.
Entonces el Presidente W.W. Phelps leyó el testimonio escrito de los Doce, como sigue: "El testimonio de los testigos del libro de los mandamientos del Señor, que él dio a su Iglesia por medio de José Smith, hijo, EL CUAL FUE NOMBRADO PARA ESTE PROPÓSITO POR LA VOZ DE LA IGLESIA".
SUDR D&C Introducción: 5a
"Del Sacerdocio de Melquisedec, TRES SUMOS SACERDOTES PRESIDENTES, ESCOGIDOS POR EL CUERPO, nombrados y ordenados a ese oficio, y sostenidos por la confianza, fe y oraciones de la Iglesia, forman un quórum de la Presidencia de la Iglesia".
SUD D&C 107:22; SUDR D&C 104:11b
Si el presidente del sumo sacerdocio perdiera su capacidad para funcionar en su oficio y llamamiento debido a transgresión o incapacidad, él tendrá el poder sólo para seleccionar de los dos presidentes restantes a quien lo sucederá.
"Pero de cierto, de cierto os digo, que ningún otro será nombrado a este don sino por él; porque si le fuere quitado, no tendrá poder sino para nombrar a otro en su lugar. Y esto os será por ley: No recibiréis como revelaciones o mandamientos las enseñanzas de ninguno que se presente ante vosotros; y esto os lo doy para que no seáis engañados, y para que sepáis que no son de mí".
SUD D&C 43:4, 5; SUDR D&C 43:2a, b
"Entonces sigue el Sumo Sacerdocio, que es el mayor de todos. Por consiguiente, es menester que SE NOMBRE A UNO DEL SUMO SACDERDOCIO para presidir al sacerdocio; y se le llamará Presidente del Sumo Sacerdocio de la Iglesia".
SUD D&C 107:64-66; SUDR D&C 104:31e
Funciones del Sacerdocio
El Primer Presidente de la Iglesia es Presidente del sumo sacerdocio y llamado para ser vidente, revelador, traductor y profeta.
"Además, el deber del presidente del oficio del sumo sacerdocio es presidir a toda la Iglesia, y ser semejante a Moisés. He aquí, en esto hay sabiduría; sí, ser vidente, revelador, traductor y profeta, TENIENDO TODOS LOS DONES DE DIOS, LOS CUALES EL CONFIERE SOBRE EL CABEZA DE LA IGLESIA".
SUD D&C 107:91, 92; SUDR D&C 104:42 a, b
La Presidencia tiene autoridad para ordenar y poner en orden todos los otros oficios de la Iglesia:
...(Dirigiéndose a la Presidencia), "Y éste será vuestro cargo y misión toda vuestra vida: Presidir los consejos y poner en orden todos los asuntos de esta iglesia y reino",
SUD D&C 90:16; SUDR D&C 87:5c
La Presidencia tiene autoridad para organizar la Escuela de los Profetas:
"Y además, de cierto digo a tus hermanos, Sydney Rigdon y Frederick G. Williams, que también sus pecados les son perdonados, y se les considera igual que a ti [José Smith, hijo], en la posesión de las llaves de este último reino; y también, mediante tu administración, las llaves de la escuela de los profetas que he mandado organizar; para que con esto se perfeccionen en su ministerio para la salvación de Sión, y de las naciones de Israel y cuantos de los gentiles creyeren". SUD D&C 90:6, 7, 8; SUDR D&C 87:3a, b
Función Legislativa
El Quórum de la Primera Presidencia forma una parte equitativa del Consejo Conjunto como Cuerpo Legislativo.
La Presidencia se sienta en Consejo Conjunto con los Doce, los Setenta, y a veces incluye al Patriarca Presidente y al Obispo Presidente en un consejo a fin de legislar sobre requerimientos importantes de la Iglesia: Formular, debatir y perfeccionar la implementación de reglas, resoluciones, normas y procedimientos que serán una guía estándar para gobernar la Iglesia. Estas normas, procedimientos, reglas y resoluciones, una vez perfeccionadas, se enviarán a los diversos quórumes en la Asamblea General para su aceptación y aprobación finales.
Véase la ley de consentimiento común que se encuentra e lo siguiente:
"Y todas las cosas se harán de común acuerdo en la iglesia, con mucha oración y fe, porque recibiréis todas las cosas por la fe. Amén". SUD D&C 26:2; SUDR D&C 25:1b
"Ni a ninguno de los de esta iglesia le será designada cosa alguna que sea contraria a los convenios de ella. Porque es preciso que todas las cosas se hagan con orden y de común acuerdo en la iglesia, por la oración de fe". SUD D&C 28:12, 13; SUDR D&C 27:4c
"Las Escrituras y los artículos y pactos dela iglesia, con las reglas adoptadas por la Iglesia, dirigirán el procedimiento". SUDR D&C 122:10c
"Las decisiones de estos quórumes [Presidencia, los Doce y los Setenta], o cualquiera de ellos, se deben tomar con toda rectitud, con santidad y humildad de corazón, mansedumbre y longanimidad, y con fe, y virtud, y conocimiento, templanza, paciencia, piedad, cariño fraternal y caridad; porque existe la promesa de que si abundan estas cosas en ellos, no serán sin fruto en cuanto al conocimiento del Señor. Y en caso de que estos quórumes tomen alguna decisión injusta, se podrá presentar ante una asamblea general de los varios quórumes, los cuales constituyen las autoridades espirituales de la iglesia; de otra manera, no se puede apelar de su decisión".
SUD D&C 107:30-32; SUDR D&C 104:11i-j
"El poder y la autoridad del sacerdocio mayor, o sea, el de Melquisedec, consiste en tener las llaves de todas las bendiciones espirituales de la iglesia; tener el privilegio de recibir los misterios del reino de los cielos, ver abiertos los cielos, comunicarse con la asamblea general e iglesia del Primogénito, y gozar de la comunión y presencia de Dios el Padre y de Jesús, el mediador del nuevo convenio". SUD D&C 107:18, 19; SUDR D&C 104:9a, b
Nota: No se puede apelar al Sumo Consejo por el fallo del Consejo Conjunto. El Sumo Consejo no tiene jurisdicción sobre las decisiones legislativas de estos tres quórumes. Sin embargo, el Sumo Consejo puede someter a juicio a todos los oficiales de la iglesia por trasgresión, con excepción de la Primera Presidencia, que es la presidencia del Sumo Consejo. La Presidencia es sometida a juicio en un Sumo Consejo especial con el obispado como presidencia.
"Y si transgrediere un presidente del sumo sacerdocio, se le llamará ante el consejo común de la iglesia, al cual ayudarán doce consejeros del sumo sacerdocio; y el fallo que dicten sobre su cabeza será el fin de toda controversia respecto de él". SUD D&C 107:82, 83; SUDR D&C 104:37a
"En caso de que la presidencia caiga en trasgresión, el obispo y su consejo de sumos sacerdotes, como se estipula en la ley; y la presidencia y sumo consejo si el obispo o sus consejeros, si los sumos sacerdotes, caen en trasgresión". SUDR D&C 122:10b
Por lo general, se escogerá a la primera presidencia para que presida en una Asamblea General. Sin embargo, en caso de desorganización de la Iglesia, cualquiera de las tres presidencias, o en caso de emergencia, un consejo de Sumos Sacerdotes tiene la autoridad para juntar a los quórumes restantes en Asamblea General para poner en orden la Iglesia.
El quórum principal que tenga autoridad, tales como: Presidencia, los Doce, los Setenta o Consejo de Sumos Sacerdotes, fijará la agenda para la Asamblea General, después de presentarla para investigación y aprobación a las restantes Autoridades Generales de la Iglesia.
Por lo general, se escogerá a la Primera Presidencia para presidir en la Conferencia General.
Función Administrativa
El Señor, así como el consentimiento común de todos los miembros, conceden a la Primera Presidencia plena autoridad para ejecutar todas las leyes dadas por el Señor, y para implementar y poner en vigor todas las leyes, reglas, resoluciones, normas y procedimientos que hayan sido debidamente legisladas y aprobadas por los quórumes de la Iglesia.
Función Judicial
Nota: Esta no es una revelación, sino minutas de una reunión de sumos sacerdotes.
La Presidencia de la Iglesia, debido a la dignidad del oficio, debiera ser escogida para sentarse como director o como presidente en el SUMO CONSEJO RESIDENTE de la Iglesia en General. SUDR D&C 99
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Mayordomía y Autoridad.
Una Breve Historia de los Doce
El ámbito de la obra de los Setenta es profético, legislativo, administrativo y judicial.
Los Doce en el Antiguo Testamento
Los doce líderes de Israel en el Antiguo Testamento se escogieron uno por cada tribu de Israel, y se les consideraba como príncipes del pueblo.
"Estos fueron los contados, los cuales contaron Moisés y Aarón, con los príncipes de Israel, doce varones, uno por cada casa de sus padres". Número 1:44
El Señor se refiere a los pilares de su Iglesia y Reino como príncipes y reyes.
"Y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra". Apocalipsis 5:10
"Porque él dice: Mis príncipes, ¿no son todos reyes?". Isaías 10:8
"He aquí que para justicia reinará un rey, y príncipes presidirán en juicio". Isaías 32:1
Hay una referencia en el Antiguo Testamento acerca de ciertos príncipes que están establecidos para ser columnas.
"Él levanta del polvo al pobre, y del muladar exalta al menesteroso, para hacerle sentarse con príncipes y heredar un sitio de honor. Porque de Jehová son las columnas de la tierra, y él afirmó sobre ellas el mundo". 1 Samuel 2:8
Esto es confirmado en el Nuevo Testamento.
"Y reconociendo la gracia que me habían sido dada, Jacobo, Cefas y Juan, que eran considerados como columnas, nos dieron a mí y a Bernabé la diestra en señal de compañerismo, para que nosotros fuésemos a los gentiles, y ellos a la circuncisión". Gálatas 2:9
Los Doce en el Nuevo Testamento
El Señor Jesucristo llamó y ordenó a doce discípulos a los cuales llamó apóstoles.
"Y cuando era de día, llamó a sus discípulos, y escogió a doce de ellos, a los cuales también llamó apóstoles". Lucas 6:13
"Y estableció a doce, para que estuviesen con él, y para enviarlos a predicar, y que tuviesen autoridad para sanar enfermedades y para echar fuera demonios". Versión Reina-Valera Marcos 3:14, 15; SUDR Versión Inspirada Marcos 3:13
Los Doce que estuvieron con él en su ministerio se sentarán sobre doce tronos para juzgar a las doce tribus de Israel.
"Y Jesús les dijo: De cierto os digo que en la regeneración, cuando el Hijo del Hombre se siente en el trono de su gloria, vosotros que me habéis seguido también os sentaréis sobre doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel". Mateo 19:28
"Y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos. Y pondrá las ovejas a su derecha, y a los cabritos a su izquierda. Y él se sentará sobre su trono, y los doce apóstoles con él". Versión Reina-Valera, Mateo 25:32, 33; SUDR Versión Inspirada, Mateo 25:33-34
"Mis apóstoles, los Doce que estuvieron conmigo durante mi ministerio en Jerusalén, estarán a mi diestra, el día de mi venida en una columna de fuego, ataviados con vestidos de rectitud, y con coronas sobre sus cabezas, en gloria igual que yo, para juzgar a toda la casa de Israel, sí, a cuantos me hayan amado y guardado mis mandamientos, y a ningún otro". SUD D&C 29:12; SUDR D&C 28:3b
Los Doce en el Libro de Mormón
"Y también vi y doy testimonio de que el Espíritu Santo descendió sobre otros doce; y fueron ordenados de Dios, y escogidos. Y el ángel me habló, diciendo: He aquí los doce discípulos del Cordero que han sido escogidos para ministrar a los de tu descendencia. Y me dijo: ¿Te acuerdas de los doce apóstoles del Cordero? He aquí, ellos son los que juzgarán a las doce tribus de Israel; por tanto, los doce ministros de tu posteridad serán juzgados por ellos, pues vosotros sois de la casa de Israel. Y estos doce ministros que tú ves juzgarán a tu posteridad". SUD 1 Nefi 12:7-10; SUDR 1 Nefi 3:113-116
El Señor dio poder a los Doce en América para que bautizaran con agua y con el Espíritu Santo.
"Y aconteció que cuando Jesús hubo hablado estas palabras a Nefi y a los que habían sido llamados (y llegaba a doce el número de los que habían sido llamados, y recibieron el poder y la autoridad para bautizar), he aquí, él extendió la mano hacia la multitud, y les proclamó, diciendo: Bienaventurados sois si prestáis atención a las palabras de estos doce que yo he escogido de entre vosotros para ejercer su ministerio en bien de vosotros...
"...y ser vuestros siervos; y a ellos he dado poder para que os bauticen en el agua; y después que seáis bautizados en el agua, he aquí, os bautizaré con fuego y con el Espíritu Santo".
SUD 3 Nefi 12:1; SUDR 3 Nefi 5:44-46
Los Doce en la Restauración
Los primeros Doce fueron llamados y ordenados el 14 de febrero de 1835. El método de llamamiento fue en conformidad a un mandamiento anterior que se dio en junio de 1829 en Fayette, Nueva York, a Martín Harris, David Whitmer y Oliver Cowdery, a los cuales se les mandó buscar y seleccionar a quienes servirían como los Doce Apóstoles, aun cuando esta selección no se completó hasta 1835.
"Y ahora bien, he aquí, hay otros que son llamados a declarar mi evangelio, tanto a los gentiles como a los judíos; sí, doce; y los Doce serán mis discípulos, y tomará sobre sí mi nombre". SUD D&C 18:26, 27; SUDR D&C 16:5a
"Y ahora bien, he aquí, te concedo a ti, Oliver Cowdery, y también a David Whitmer, que busquéis a los Doce, los cuales tendrán los deseos de que he hablado; y por sus deseos y sus obras los conoceréis". SUD D&C 18:37, 38; SUDR D&C 16:6a
A los Doce se les llama discípulos o apóstoles.
"Los doce consejeros viajantes son llamados para ser los Doce Apóstoles, o sea, testigos especiales del nombre de Cristo en todo el mundo, y así se distinguen de los otros oficiales de la iglesia en los deberes de su llamamiento". SUD D&C 107:23; SUDR D&C 104:11c
"Los Doce son un Sumo Consejo Presidente Viajante, para oficiar en el nombre del Señor bajo la dirección de la Presidencia de la Iglesia, de acuerdo con la institución del cielo; para edificar la iglesia y regular todos los asuntos de ella en todas las naciones, primero a los gentiles y luego a los judíos [...], enviándose a los Doce, teniendo ellos las llaves, para abrir la puerta por medio de la proclamación del evangelio de Jesucristo, primeramente a los gentiles y luego a los judíos". SUD D&C 107:33, 35; SUDR D&C 104:12 y 13b
Cómo se Eligen
Cada vez que los Doce (apóstoles) se han establecido inicialmente en la restauración, se les ha escogido por comité. Véase SUD D&C 18:37, 38; SUDR D&C 16:6a
Los Doce tienen la responsabilidad y la autoridad para escoger u ordenar a otros para llenar vacantes en su propio quórum después de que han sido escogidos inicialmente por comité y puestos en orden. Véase Hechos 1:16-26
Función del Sacerdocio
Los Doce poseen las llaves para dar a conocer el evangelio en todo el mundo, estableciendo y poniendo en orden el reino de Dios. Véase SUD D&C 107:35; SUDR D&C 104:13b
"Los Doce son un Sumo Consejo Presidente Viajante, para oficiar en el nombre del Señor bajo la dirección de la Presidencia de la iglesia, de acuerdo con la institución del cielo; para edificar la iglesia y regular todos los asuntos de ella en todas las naciones, primero a los gentiles y luego a los judíos". SUD D&C 107:33; SUDR D&C 104:12
El Quórum de los Doce forma la Segunda Presidencia de la Iglesia. En caso de cesación de dos o más miembros de la Primera Presidencia por muerte, o destitución, el Quórum de los Doce se convierte en principal Quórum Presidencial de la Iglesia. Esta es una medida provisional hasta que la Primera Presidencia pueda re-establecerse por medio de la voz de la Asamblea General. Véase SUD D&C 107:24; SUDR D&C 104:11a, d
Cuando la Iglesia se